Empezamos con este una serie de post en los que intentaremos transmitiros cómo nos inspiramos en Hazloposible, en qué nos fijamos para introducir cambios y mejoras en los proyectos que llevamos a cabo o para lanzar iniciativas nuevas. Son nuestras claves para mirar con otros ojos.
No siempre nuestra inspiración viene del sector solidario. En muchas ocasiones nos sorprenden, sacuden y hacen pensar los proyectos que abordan emprendedores en otros ámbitos y sectores. ¿Nos acompañáis?
Si os decimos que hemos empezado el 2012 emocionándonos con un proyecto cuyo objetivo es vender calcetines de caña alta os preguntaréis qué tiene que ver esto con nuestro trabajo y día a día…. ¡Pues mucho! ¡Allá vamos!
Gracias a Loogic descubrimos el proyecto de Sockaholic.com y fue conocerlo y enamorarnos. Además de tener una tienda online super-cuidada y muy usable, de ser un proyecto sencillo, de tener una línea de comunicación maravillosa (les han puesto a los calcetines nombres de personas!) lo que, de verdad, nos ha encantado es la filosofía del proyecto.
Un grupo de amigos que se enfrenta a una ‘dificultad‘ (no encontraban calcetines que les gustaran) y decide, una vez resuelta, facilitarle la vida al resto de personas que tengan el mismo ‘problema’ y hacer de eso su empresa; con esto nos dicen que no había nadie haciéndolo, por tanto entran a dar una respuesta a una necesidad real a través de un aprendizaje generado previamente.
Con frases como ‘Como militantes de la caña alta se nos hace complicado vender un producto en el que no creemos (la caña baja) y por eso lo hemos descartado por ahora’ nos hablan de la importancia de focalizar nuestra acción en lo que sabemos hacer, en lo que nos apasiona y en lo que creemos que podemos ser los mejores y aportar valor.
Cuentan ”producir calcetines con diseños propios era algo que nos veíamos capaces de hacer y además tenía la ventaja de poderse enviar fácilmente” han analizado sus posibilidades y abordado un micro-proyecto con potencial para evolucionar, controlando el riesgo y analizando variables como qué sabemos hacer, qué necesitamos de otros (producción) y dónde pueden estar las dificultades (envíos).
Su orientación social la demuestran apostando por el concepto al mismo nivel que apuestan por el producto: “Tuvimos claro desde el principio que no queríamos producir en masa a precios ridículos en algún país donde no se respetaran los derechos humanos”
Viendo el proyecto estamos convencidas de que sólo tenemos que levantar la vista y pensar de qué manera podemos aportar valor en el sector social siguiendo claves como las que han seguido estos emprendedores. ¡Let’s Go!